Prevención

Elegir y revisar los EPI antes de una intervención

Los EPI deben corresponder a los riesgos evaluados, ser compatibles y mantenerse en buen estado.

Intervención de telecomunicaciones con equipos de protección

1. Partir de los peligros.

Consultar la evaluación aprobada antes de elegir equipos de protección individual. Identificar exposiciones reales como proyecciones, ruido, tráfico y otros peligros del lugar. Revisar primero la eliminación del peligro y la protección colectiva. Los EPI son una medida adicional, no un permiso para trabajar sin otros controles. Esta orientación general no sustituye la evaluación formal ni la formación; consultar las dudas con la persona competente.

2. Confirmar la selección.

Solicitar la validación del tipo de protección por la persona competente y consultar instrucciones del fabricante. Comprobar tallas, límites de uso y compatibilidad entre casco, gafas, protección auditiva y demás elementos prescritos. No deducir prestaciones del color o aspecto. Si se necesita protección especializada, confirmar cualificaciones y controles antes de asignar la tarea. Registrar la selección para revisar sustituciones en lugar de aceptar equipos solo por semejanza.

3. Inspeccionar el estado.

Antes de cada uso, buscar daños visibles, cierres defectuosos, deformaciones y piezas ausentes siguiendo las instrucciones del fabricante. Comprobar marcas legibles, fechas pertinentes e inspecciones previstas por el programa del centro. Retirar equipos dudosos y comunicar su identificador. No improvisar reparaciones; obtener un sustituto adecuado y conservar el registro de la decisión. Separar los elementos rechazados para evitar que otra persona los utilice por error.

4. Comprobar el ajuste.

Cada persona debe probar la combinación completa en una zona segura antes del trabajo. Confirmar sujeción correcta, visión suficiente y ausencia de interferencias incompatibles con la tarea. Comprobar que instrucciones y señales sigan percibiéndose. Para protecciones con ajuste especializado, aplicar el programa aprobado con personal competente. Sustituir o corregir equipos mal ajustados antes de la exposición, sin experimentar mientras el trabajador ya está frente al peligro.

5. Organizar el cuidado.

Disponer de almacenamiento limpio y seco, protegido de condiciones prohibidas por el fabricante. Asignar limpieza, inspección y reposición; no compartir equipos cuando lo impidan las reglas de higiene o ajuste. Mantener existencias accesibles en tallas adecuadas. Informar pronto de pérdidas o daños para evitar que una escasez presione a continuar con protección insuficiente. Confirmar que todos conocen dónde obtener sustitutos y quién puede retirar material inadecuado.

6. Revisar durante el trabajo.

Reevaluar la protección cuando cambien la tarea, las actividades cercanas o las condiciones. Detenerse si un equipo resulta defectuoso, tan incómodo que compromete su uso o incompatible con un nuevo riesgo. El supervisor comprueba las correcciones antes de reanudar. Después, registrar problemas de uso y necesidades de reposición para mejorar selección y formación. Entregar un equipo no demuestra protección sin un estado y uso realmente adecuados.

7. Comprobar protección por tarea.

Según los peligros evaluados, verificar casco contra impactos, gafas para proyecciones, botas para terreno y aplastamiento, guantes adecuados a exposición mecánica o química y prendas visibles cerca de vehículos. Elegir protección auditiva según ruido, conservando percepción de avisos. Si se requiere protección respiratoria, confirmar contaminante, filtro, formación y prueba de ajuste para máscaras herméticas. Cuando el trabajo en altura requiera sistema anticaídas, verificar usuarios formados, equipos inspeccionados, anclajes validados y rescate previsto. Cerca del agua, evaluar flotación adecuada y recuperación. Comprobar compatibilidad y repuestos antes de exponerse. No son requisitos automáticos para todas las tareas ni sustituyen controles colectivos.